La cantidad de motocicletas, más conocidas como motos es cada día más sorprendente. Son como un enjambre de avispas que circulan a toda hora por la Ciudad, son para dos y a veces van tres, muchas invaden el carril, van a toda velocidad, con cascos a medio poner, con deterioro o daños técnicos que contribuyen con los altos índices de contaminación y lo peor aún, cuando sucede un trancón en alguna de las avenidas ocasionado por un accidente, se ven escenas tristes en las que en la mayoría de los casos, está involucrado este tipo de transporte.