Al reflexionar sobre el papel de la educación en los procesos de formación, es necesario plantear el sentido que esta tiene y la responsabilidad de los diferentes actores que intervienen. La familia, es quien da la base de la estructura de la personalidad. Es allí donde se aprende a reconocer el valor propio y el de los demás, se aprende a dar y recibir, a resolver conflictos, y en especial a entender y asumir la vida. En la sociedad, se tejen las creencias que influyen en la forma de pensar, sentir y actuar tanto de las personas como de los grupos sociales.