
Todos somos políticos, aunque no lo sepamos
Autor: Heiller Abadía Sánchez.
- mayo 22, 2026
En estos tiempos de contienda electoral, es importante reflexionar —y, sobre todo, desde la academia— sobre el papel que tenemos en la construcción de una cultura política en nuestros jóvenes.
Para nadie es un secreto que a muchos jóvenes —sin generalizar, pues hay quienes son conscientes del rol político que debemos asumir como ciudadanos— poco les interesa la política y, sobre todo, poco saben de ella. Esta palabra ha sido estigmatizada y ha ganado una oscura reputación. La asociamos con corrupción, abuso de poder, clanes regionales, clientelismo, extremos ideológicos; en fin, la lista sería interminable.
Política: la palabra proviene del griego antiguo politiké, relativo al ciudadano, y, a su vez, de pólis, que significa ciudad o Estado. Cuando hablamos de política, nos referimos a todo lo concerniente a la ciudad y sus ciudadanos. Todos somos políticos por el solo hecho de ser ciudadanos. Qué lamentable que nuestros representantes hayan malogrado esta bella palabra, y, sobre todo, lo que representa y exige de todos nosotros.
Volviendo a los jóvenes quiero poner en el debate la necesidad de formar en política y generar conciencia ciudadana. Para ello, es fundamental reconocer el problema.
En mi clase de comunicación de gobierno acostumbro a hacer muchas preguntas a mis estudiantes: el nombre del alcalde de su ciudad o municipio de origen, la diferencia entre un concejal y un diputado, cuántas cámaras tiene el Congreso de la República, por qué existe la segunda vuelta presidencial, qué tipo de Estado tenemos, entre otras. Las respuestas resultan abrumadoramente decepcionantes. El porcentaje de estudiantes que maneja esta información —que, además, es básica sobre la organización de nuestro Estado— es bajo.
¿Cómo podemos pedir a nuestros jóvenes que asuman su responsabilidad ciudadana si ni siquiera comprenden las funciones de un diputado o un concejal? ¿O, peor aún, si no diferencian entre el poder legislativo y el ejecutivo? Esta es la realidad. Y repito: no es generalizada, pero no por ello deja de ser cierta. Nuestros jóvenes requieren guía, formación y sensibilización sobre su rol político.
Desde la Universidad Católica de Pereira estamos liderando una iniciativa a la que invito a todo aquel que quiera sumarse: la creación de una escuela de formación política para jóvenes. Realizamos un estudio serio, con datos reales, a través de una encuesta general que arrojó información diagnóstica sobre nuestra juventud risaraldense. Además, estamos próximos a lanzar una escuela virtual, gratuita, con
la que buscamos impactar, a través de medios digitales, la conciencia de nuestros jóvenes y su papel trascendental en las decisiones del país. Los invito a visitar nuestra página: https://culturapolitica.org/, a compartir, replicar, comentar y, sobre todo, a sumarse. Necesitamos volver a ser políticos.

